Mi nombre es amor, y no tengo edad, ni sexo. Nadie pudo jamas verme, ni oírme ni tocarme y sin embargo, todos saben que existo, porque alguna vez sintieron mi presencia. Nací con el hombre y aun ya fui antes, porque el hombre mismo fue producto del amor, o sea de mi mismo. Habito en el corazón de los hombres y comparto mi hogar con otros sentimientos como la alegría, la tristeza, la ira y el odio. No tengo brazos y sin embargo soy tan fuerte que muchos dieron la vida en mi nombre. No tengo piernas, mas sin embargo, puedo unir continentes sin mediar distancias. Nunca tuve ojos, para los que quiero si solo me interesa la belleza interior y para verla no los necesito. No tengo oídos, pero soy capaz de escuchar la voz del corazón. Como me alimento, podrás preguntarte? Me gustan las palabras dulces y los gestos cariñosos, me encantan las miradas tiernas, el eco de las risas, el valor de la amistad. Crezco con el compromiso y la entrega. Tengo mucho miedo a la ingratitud y a la traición. El dolor y la pena pueden herirme, pero no matarme. No quisiera conocer la muerte, pero el olvido es capaz de causarmela. Que donde estoy?, como darse cuenta de que existo? Pues bien, fijate en los ojos de una mujer acariciando la cabeza de su hijo recién nacido, allí estoy yo. Contempla el rubor en el rostro de una niña ilusionada al recibir su primer beso, sigo siendo yo. En el cariño del amigo que te comprende y te escucha, allí estoy yo. En el recuerdo de la sonrisa de un ser querido que se fue, también estoy yo. En muchos sitios, a través del tiempo, sin importar las diferencias, estoy yo. Si quieres buscarme hazlo, pero sabes que solo me encontraras cuando ya no pienses mas en ti mismo, en ese momento solo abre tu corazón y me hallaras.
jueves, 21 de abril de 2011
Love of my life
Mi nombre es amor, y no tengo edad, ni sexo. Nadie pudo jamas verme, ni oírme ni tocarme y sin embargo, todos saben que existo, porque alguna vez sintieron mi presencia. Nací con el hombre y aun ya fui antes, porque el hombre mismo fue producto del amor, o sea de mi mismo. Habito en el corazón de los hombres y comparto mi hogar con otros sentimientos como la alegría, la tristeza, la ira y el odio. No tengo brazos y sin embargo soy tan fuerte que muchos dieron la vida en mi nombre. No tengo piernas, mas sin embargo, puedo unir continentes sin mediar distancias. Nunca tuve ojos, para los que quiero si solo me interesa la belleza interior y para verla no los necesito. No tengo oídos, pero soy capaz de escuchar la voz del corazón. Como me alimento, podrás preguntarte? Me gustan las palabras dulces y los gestos cariñosos, me encantan las miradas tiernas, el eco de las risas, el valor de la amistad. Crezco con el compromiso y la entrega. Tengo mucho miedo a la ingratitud y a la traición. El dolor y la pena pueden herirme, pero no matarme. No quisiera conocer la muerte, pero el olvido es capaz de causarmela. Que donde estoy?, como darse cuenta de que existo? Pues bien, fijate en los ojos de una mujer acariciando la cabeza de su hijo recién nacido, allí estoy yo. Contempla el rubor en el rostro de una niña ilusionada al recibir su primer beso, sigo siendo yo. En el cariño del amigo que te comprende y te escucha, allí estoy yo. En el recuerdo de la sonrisa de un ser querido que se fue, también estoy yo. En muchos sitios, a través del tiempo, sin importar las diferencias, estoy yo. Si quieres buscarme hazlo, pero sabes que solo me encontraras cuando ya no pienses mas en ti mismo, en ese momento solo abre tu corazón y me hallaras.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario