jueves, 9 de diciembre de 2010
Una lacra fosforescente
Otra vez yo, sola. Desconcertada...esperando encontrar no sé qué cosa. Casi ni queriendo encontrarla. Si me preguntan qué será de mi vida, contesto que todavía estoy en busca de lo que me gusta. Lo cierto es que ya sé que nada me gusta y que no tengo nada que hacer. Vivir porque sí, porque ni siquiera te molestas en matarte. Estoy decepcionada del género humano en general. Vivo por eso, porque ni siquiera tengo ganas de matarme, porque ni siquiera eso me atrae. Vivir esperando que algún día aparezca una pizca de interés o un rasguño de emoción o incentivo por algo que no te incluya. Casi por inercia, esperar que los días sean todos iguales. Buscar cosas para hacer, no por placer si no para evitar el dolor que supone seguir respirando.
Los invito a conocernos. Luna mucho gusto
Dicen los que más saben que no hay que confiar en nadie, ni en uno mismo. Hoy tuve el primer indicio de que no puedo confiar en mí. Y sobre todo porque "yo" confío en "vos". Entonces "yo" no soy una persona en quien confiar. Es normal no confiar en uno mismo? Y si no qué es normal? ¿Es normal amarte tanto y sin explicaciones? Con esta tristeza profunda que no termina. Eterna, siempreviva. Tristeza que no me abandona, que me ahorca, me ahoga y todavía no me mata. Quererte tanto hasta volverme loca, perder identidad para cumplir tus deseos. Llenarme de pedidos tuyos, guardar las páginas de nuestros chats, qué nos dijimos, qué hicimos. Anotando mentiras para no olvidar quién te dije que era. Fingiendo personalidad, porque yo no existo. Mi esencia es nula. No soy: parezco ser. Y deseando que el sentimiento desaparezca. Mirándome inexistente cuando por fin la melancolía se va. Rogando que vuelva la tristeza: quiero por lo menos sentir algo. Y algo incluye dolor. Peor que sentirse mal es no sentirse. Y ya no siento. Apareces y desapareces de mi vida como si no me causaras desequilibrio. Me estás volviendo loca. Necesito verte, olerte la piel, saber que existís. Pido que me beses, tu boca, mis labios. Que me deje en paz. Quiero ser sorda y tonta, no entender nada de lo que pasó. Y que lo incierto de mi futuro sea una certeza. Quiero saber que así va a seguir mi vida. Vacía y aburrida. Voy a estar sola. Pero voy a estar. Me estabas matando. Me estabas matando. Ahora me siento ciega. Y sentirse algo, querido, ya es bastante. "La vida es más compleja de lo que parece", ¿no es así? Necesito reordenar mi cabeza, mis ideas. ¿Vos sabes lo que fui capaz de hacer por vos? ¿ Tenes una idea de lo que es sentirse una estúpida? Bien. Y sabes lo que es sentirse una estúpida dos veces? No lo creo. Entonces, basta de vos, basta. No hay rencores, es necesidad y no capricho, desaparecé. Dejame ser la nada y saber nada de vos. Vos siempre tan indeciso. Todas esas horas, esos días y meses de esperarte me parecen huecas cuando antes las veía llenas de proposito, de sentido. Todos los días pienso en no llamarte, en no escribirte, en no saber nada de vos...y todos los días termino pensando en vos. O pensando en no pensar en vos, pero de una u otra forma estás siempre en mi cabeza. Y yo que sé qué es lo mejor para mi. ¿Vos sabés? Mi vida absurda está desordenada. Los hombres son una porquería y quién no coincida conmigo tiene un leve desquicio psiquiátrico. En el ajedrez del amor, soy una dama inútil, perdida en el tablero, que se juega en cada partida la habilidad de creer en mi, de intentar pensar que no soy una completa inválida emocional. En cada partida se juega mi dignidad y mi incapacidad de prever el siguiente movimiento, que al parecer siempre es el mismo: insistir. Y entonces, gana siempre el otro, cualquiera que me maravilla con un par de palabritas dulces. No necesito a nadie pero a veces te extraño. Me paso lo vida escuchando a otros, los problemas de otros, las alegrías de otros. Soy un inmenso receptor de emociones ajenas. Me pasan por al lado, me rozan siquiera, pero ningún sentimiento penetra. Puedo sonreír, puedo ir a un hotel, puedo hacer el amor. Puedo imaginarme que está todo bien pero sé que salgo de la burbuja y todo cambia. Mi amor es absoluto, blanco y negro, bien o mal, lindo o feo, como los nenes. Me querés o no me querés, no hay medias tintas. Tus grises los inventaste vos. O estas conmigo o estamos separados. O estoy con vos o estoy sola. O estoy con vos o estoy muerta. No estoy "más" o "menos", no existen ni el más ni el menos. No entiendo "te amo pero no podemos estar juntos", no entiendo "es complicado". Yo creo que el amor, como el deseo, no se puede distinguir de la obsesión, son casi lo mismo. Conozco parejas de novios que juran estar muy bien, pero cuando rompen siguen con sus vidas. ¿Cómo? ¿No se amaban tanto? ¿Cómo pueden seguir viviendo si se amaban tanto? Entonces no se amaban . Decían que se amaban. Mentían. Exageraban porque queda bien decir que uno ama a alguien, pero no amaban una mierda. Siguen sus vidas como si hubiesen dejado una banda, o un grupo de estudio en la facultad ¡ No como si hubieran dejado al amor de sus vidas ! No pueden enamorarse y romper y seguir con su vida. Por lo menos yo no puedo. Sí, puede que sea obsesiva, sí, puede que hasta me traten de enferma, pero lo otro no es verdadero amor. No me jodan. Bueno, suelen decirme Luna, me gusta pedirme 1/4 de helado de frutilla a la crema o al agua en verano, bailo...bien, me copa. Una sola vez me dormí mirando una película, tengo un hermano, no puedo dormir cuando escucho pajaritos afuera (me intimidan) planeo estudiar diseño de indumentaria y fotografía, soy fóbica a las uñas sin pintar, me deprime volver de bailar y que sea de día, nunca entendí porque mis padres eligieron mi nombre, mis marcas preferidas son Complot, Rapsodia y Wanama. Muero por el frappuccino caramel de Starbucks, cocinando soy pésima. Puedo pasar horas encerrada en el baño mirándome en el espejo, siempre haciendo caras, a veces hasta lloro, basta con mirarme un rato al espejo y pensar en algo que me largo a llorar. Sin explicación, las lagrimas brotan. Me gusta verme llorar (el que diga que no le gusta, miente) Sino, invento conversaciones con alguien, miro al espejo a ver como se ve mi cara cuando me río, cuando me sorprendo, cuando saco la lengua, cuando me hago la sexy. Mi cara pensativa, mi cara de "estoy entendiendo lo que decís", mi cara de "no entiendo una mierda". Mi puchero por si mis viejos no me dan lo que yo quiero. Ahí está, lo que hay que saber para saber de mi.
martes, 23 de noviembre de 2010
Me despido, discúlpame por tu tiempo.
Debí haber gritado que te quedaras, debí haber hecho tantas cosas que no hice. Si hubiera sido una mejor persona para ti, estarías a mi lado, donde perteneces. Y yo a tu lado, donde pertenezco. Me cuesta respirar cuando te recuerdo, casi todo el tiempo. Me cuesta no llorar cuando veo tus fotos, mañana, tarde y noche. Y estaré aquí sentada si es necesario, todos los días miraré por la ventana, observaré hacia el cielo para pedir por tu regreso. Por que te extraño. No quiero llorar por ti, hace rato te perdí. Y cuando cierro mis ojos, siempre amor estas aquí. Cada lugar que recorro tiene contigo que ver, a cada paso hay testigos de ese amor que se nos fué. No puedo seguir así, ya se que no volverás. Es inútil tu recuerdo, no debo mirar atrás. Pero en los atardeceres apenas la luz se va, imagino que te acercas y todo vuelve a empezar. Dije adiós, fue el final, nada quedo entre los dos. Solo el sol, nuestro sol y el dolor y este adiós. Y te vas y me voy, y nadie dijo perdón. Soy torpe, solitaria y melancólica desde tu partida, debes saberlo. No te culpo, por que nadie nos advirtió lo que el amor causaba cuando llegaba a su fin. Nadie te metió a mi vida, sólo entraste y agradezco muchísimo por ello. Te juro que si jamás te hubiera conocido, no podría contar mis días hasta hoy, por que seguramente habrían terminado tiempo atrás. Olvidé decirte tantas veces que eres mi razón de vivir, evité mil momentos en que pudimos disfrutar de nuestra compañía. No quise dejar que mi estupidez arruinara todo. No quiero dejar atrás esos hermosos días que pasé contigo. Y sólo me queda gritar de agonía. ¡Vuelve, te necesito! Nunca te voy a olvidar mi amor, este es un adiós forzado, fue tu decisión, no fué por falta de amor. Nunca te voy a olvidar, a pesar de lo que diga la gente, lo que vivimos tú y yo fué algo tan maravilloso que solo tú puedes comprender. Nunca te voy a olvidar, simplemente porque no puedo, contigo aprendí tantas cosas acerca del amor, pero nunca aprendí a olvidarte. Has dejado tu huella en mis pensamientos, has quedado tatuado en mi piel, estás en la sangre de mis venas, no puedo no recordarte mi amor. Nunca te voy a olvidar, tenlo por seguro mi amor. Aunque no me conformo con el recuerdo, yo necesito de tus besos, necesito de tus caricias, y necesito más de tu amor. Te he echado de menos más que nunca, siento la gran distancia que nos separa y sin embargo, no puedo hacer nada contra ella. Desear que estés a mi lado es algo imposible. Eso creo, pero aunque lo diga y lo quiera aceptar, tu simple recuerdo me lo impide. No puedo rendirme tan fácilmente si recuerdo tus palabras. No sé por qué, pero te amo más desde que te fuiste. Nunca aprecié lo que tenía, hasta que lo dejé escapar. Es por eso que con éste amor que me embarga, con estos deseos de verte otra vez, te escribo una carta que dudo mucho que te llegue… pero al menos si la escribo podré sentirme mejor. Creo que desahogarme con una hoja de papel será lo mejor por ahora. Sólo por ahora. Tú no sabes cuanto te extraño, me haces daño, los días se hacen meses y los meses se hacen años. Como duele el no tenerte, a ti perderte, y solamente en mis sueños tenerte. No puedo decir que soy feliz… y si tengo que evitar tu nombre para serlo, de verdad no me interesa la felicidad. Soñaba con pasar más de mil noches contigo, tener tu presencia en los momentos en que más apoyo necesite, tenerte para limpiar mis lágrimas y hacer nacer una sonrisa en mi rostro. Me dijeron que los sueños no se hacían realidad, pero tú me dijiste lo contrario, me dijiste que el nuestro era tan grande que nada lo apartaría de nuestras manos, que no importaba lo que dijeran, íbamos a cumplir ese sueño. Ese sueño que creamos un día de nostalgia. (QUÉ DÍA DE MIERDA )
lunes, 15 de noviembre de 2010
Good Enough
- Tengo una paja que me supera, por ende, no tengo ganas de hacer nada
- Necesito ir al solarium y garantizarme un verano feliz
- Tengo que rendir matemática de dos años seguidos y no tengo idea de como se hace una ecuación (sin contar que capaz me llevo otras materias más si sigo así)
- Los machetes que hacemos con carito se llaman Carlitos (te amamos carli sos nuestra salvación)
- Estoy super emoshion con mi cámara nueva, vuelvo a la adicción
- Necesito mi piercing y mi tatoo
- Quiero hacerme las rastas pero no quiero tener que sacarmelas y raparme
- Dormi una super siesta y sigo con sueño
- Odio mi cara a la mañana, LAS ojeras loco
- Mi mama me acaba de afanar una remera
- Le doy le doy y le sigo dando hasta destruirlo
- Quiero un chancho de mascota
- Admito que la plata no me alcanza para toda la ropa que necesito comprarme, siempre quiero más
- Mi nuevo cuarto tiene altillo, alto telo
- Voy a super decorarlo y nahuel me va a ayudar
- Odio que mis viejos me controlen con un simple texto pero detesto más aún que no se preocupen por donde estoy, o a que hora llego, amo que mi mama me mime
- El finde me enfiesto
- Mañana espero comprarme esmaltes de colores fluo
- Esta semana tengo todos los días dos pruebas, buena onda
- Era totalmente fanática de Arjona, hasta que cada palabra de las canciones me hacen acordar a mi ex y tengo ganas de pegarme un tiro (o pegarselo a él) Te banqué y te banco pero chau ricky
- Les caigo a chicos que no puedo pero whatever, fué
- Me siento super importante porque la boluditas intento de putitas me odian y critican: CHICAS ME SIENTO ORGULLOSA ENSERIO, sigan sigan
- Hace 3 días que no dejo de comer lo que quedó del cumple de mi hermano, sobrevivo gracias a sanguches de miga y masitas finas, sin contar los chips, tortas de todo tipo, matambre, arrollados, fatay, comida árabe a más no poder (te amo te amo) y todo lo que acostumbra a haber en un cumpleaños, voy a morir intoxicada
- Señores: VOY A EMPEZAR A AHORRAR (mi mamá ya me dijo que no me cree)
- Estoy hecha una loca tremenda. Dios mío, los pedos que me agarro, muy mal. Estoy re trola, me extraña les juro
- No paro de escuchar reggae de hace como tres meses, siempre música relacionada al porro
- Les cuento algo? soy feliz, sh que es un secreto
- No puedo tomar otro jugo que no sea naranja dulce, que riducula
- Pensá menos y viví más (o directamente no pensés)
- quiero fiesta, caerme de orto con un mambo re copado
- mi ex es un bobo uouo, el nunca hizo na
- ¿Por qué tenés tanto odio hacia mí adentro tuyo? Me rebajé a todo lo que un ser se puede rebajar por vos
- algún día voy a ir a NY
- quiero conocer al hombre de mi vida andando en bici por los bosques de palermo
- a propósito, quiero andar en bici
- detesto transpirar haciendo artística, osea wtf? es artística mogolica no estás en el gimnasio
- dicen que siempre hay un roto para un descocido, dale vieja quiero mi roto
- vamo lo pibe
- La mina ya no sabía de dónde tomar. Le robaba los vasos a la gente con la excusa de "¿qué es? ¿es rico? ¿puedo probar?" y ya los conocía de memoria jeje
- quiero playa
- y conocer mi segundo país: arabia
- alguien me da un beso bajo la lluvia?
- que cool sería aparecer en la tapa de una revista siendo la nueva novia de algun famoso top
- algún día podré ir a un colegio donde haya un super comedor y casilleros a lo eeuu?
- voy a empezar a tomar anticonceptivos everydays asi me crece el lope
- a veces me doy asco de tan patética que soy
- que feo es cuando te dicen: SALÍS? y vos o habías salido la noche anterior o no arreglaste nada y decís: HAY NO NI GANAS. (por dentro pensas: me quedo en casa, cual pelotuda soltera, aburrida y bien pajera. Y sin un mango, claro)
- Me encanta ir a bailar, me encanta. Es mi nueva pasión y ocupa el puesto number one
- porque soy super exagerada siempre?
- detesto a los viejos pajeros pero gracias por levantarme el autoestima y hacerme saber que al menos un viejo (por más de que sea viejo, feo y asco) me dá. Gracias gracias y más gracias
- quiero ingerir mucha comida en mi organismo pero juro que ingerí tanta ya estos días que voy a morir
- siempre termino sacando yo fotos y nadie me saca, los odio
- me gusta vomitar
- dejemos de hacernos las locas y digamosle NO a hacernos las ratas a la hora de hacer abdominales chicas
- me copé escuchando. CAMINANDO BAJO EL SOL, me re hace referencia a TRIXIE mm que rico
- Me dí cuenta que no hay pija que me venga bien (es un ejemplo no lo tomen tan literal)
- no me copa ni un poco ser como soy pero hago lo que puedo
- es tan hijo de puta que ya da asco. Si capo, lo lees? me das asco, asco asco mmucho asco. asco TE SUENA?
- me explota la panza recién me mande: 3 EMPANADAS ÁRABES, 4 SANGUCHITOS DE MIGA (jamón y queso obvio) y 1 kiwi
- necesito right now un documento, ya ya ya
- soy su amiga con derecho, mientras le dure la parranda
- Ya que me lees, ¿me podes contestar algo? ¿por qué me bloqueaste? no me molesta que me hayas bloqueado, porque yo te borré del Messenger pero bueno, sobala forro
- alguna vez tuvieron ganas de secuestrar a alguien asi no se nos despega de al lado? jeje me pasa
- que linda tarde hoy para dormir la siesta apachuchada con alguien con la tormenta, que pena que estoy tan sola
- quiero tener el culo durooooo
- admito que me encanta hacerme la gata
- para el lunes que viene (finde no, por las dudas) me voy a tener que comprar un hilo chorizero, asi me puedo coser la concha de como me van a cogerrrrrrrr esta semana con las pruebas dios
- escucho la nena del caserio y me siento re touch
- hombres de mierda
- quiero zapatos, se los dije ya?
- tengo un amigo que me re cabe
- odio la rutina, la odio, puta rutina
- estoy re chinchuda, re pajera, re malhumorada del orto
- quiero fumar, nose que onda, me re dieron ganas, hace mil no toco un puto cigarrillo
- que feo que es acostarte de día con la luz del sol cuando volves de bailar y que haya ruidos molestos
- y más feo es no sacarte el maquillaje y despertarte re asco y con voz de camionero
- capto los palazos y me hago la pelotuda
- chau tengo un sueño de la puta madre, duerman forros
domingo, 10 de octubre de 2010
Domingo
Domingo. ¿Día de reflexión? Ok no sé, pero un par de cosas para decir. Principalmente, me da mucha, pero mucha bronca que la gente entre a mi blog y robe textos, porque no pueden tener un poquito de imaginación ustedes en vez de sacar cosas que pensé yo? No me jode que entren y lean, de hecho, para eso está no? Pero que los saquen para sus blogs o demás paginas sí y mucho. En segundo lugar, como detesto los domingos, me hace sentir que no hago nada productivo por mi vida durante los 6 días restantes, y empiezo a odiar. Sí señores, los domingos odio. Odio la soledad, odio los finales, y los principios, odio las segundas partes, odio los males entendidos, odio en silencio, pero odio. Odio estudiar, odio no hacerlo y estar al horno, odio los problemas, y también las soluciones, odio ilusionarme, odio no hacerlo. Odio ser celosa, odio los celos en sí, odio a la gente celosa, en fin, me odio a mi. Odio los días de mucho sol, y los nublados con aspecto a tristeza. Odio los viernes a las 10 de la noche. Odio las hojas Éxito, odio las lapiceras con mucha tinta, odio la cartuchera llena en marzo, y la odio en agosto casi vacía. Odio los shoppings llenos, pero detesto verlos vacíos. Odio los días después (por ejemplo, el posterior a mi cumpleaños) Odio los lunes y los miércoles. Odio handball, odio mis ataques de furia. Odio estar atada a alguien, odio estar sola, odio la depresión y mis estados patéticos. Odio la soberbia, odio las indirectas. Odio a los patovicas, odio los jugos de sobre, odio los asados familiares, odio llegar a mi casa a las 7 de la mañana recién llegada de bailar y que no me hayan guardado comida. Odio quebrar, odio los baños de mujeres en lugares públicos. Odio no tener una razón para estar deprimida. Odio cantar el feliz cumpleaños, odio los retos. Odio la dependencia. Odio la felicidad en exceso. Odio tener crédito y nadie en quién gastarlo (también odio no tenerlo) Odio que me ignoren, odio que me den la razón si haber discutido antes. Odio las respuestas ilógicas y sin sentido o argumento. Odio el mal humor, odio ser malhumorada. Odio no tener con quién deprimirme cuando todos están felices y yo mal. Odio a los buenos que los toman de boludos. Odio el ego, odio la bipolaridad, odio la gente sin humor, y odio a los que no se toman nada enserio, todo a chiste. Odio ser tan hija de mama y odio ser tan independiente. Odio no tener plata, odio tenerla y no saber en qué gastarla. Odio la gente que ve lo que quiere ver, odio lo artificial, odio navidad. Odio que me apuren. Odio la gente impuntual, la gente estructurada, odio los relojes. Odio no tener tiempo, odio el ocio. Odio matemática y a los profesores de física. Odio la inquietud. Odio estar afónica (lo estoy, y es domingo) Odio las noches de pasión que quedan en la nada misma. Odio que la gente se olvide de mi, odio olvidarme de la gente. Odio la desesperación y el mini ataque al corazón de sentir que perdí algo importante. Odio la gente que se viste mal. Odio llevar tacos a los boliches y terminar sin poder caminar. Odio los estúpidos que joden en los cines. Odio la manada de nenes de menos de 7 años que festejan los cumpleaños en lugares públicos y molestan. Odio crecer. Odio las responsabilidades pero las asumo. Odio los sorbetes. Odio las zapatillas sucias, odio la ropa sucia. Odio que los boliches se llenen, odio no poder respirar de la gente tan agobiante. Odio sentirme excluída de algo, odio la cama sin hacer. Odio amar a alguien que odio. Odio a la gente que se apura, despacio se llega mejor. Odio las viseras. Odio las camisetas de clubes de fútbol. Odio no saber que hacer. Odio odiar.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Soy una fotocopia mal hecha de mi hombre ideal
Finalmente puedo desprenderme de aquel amor obsesivo, puedo ser yo, con mis metas, con mis principios y con mis ganas de ser. Nunca había tenido ganas de ser, todo siempre lo circundó. Muchas veces me pregunto qué sera de su vida. Me lo pregunto retóricamente, en realidad no quiero saberlo. Es muy dificil saber que es lo que vivo cuando en realidad no estás al lado mío y lo unico que lees son las cosas que escribo. En fin, tendré que darle explicaciones de lo que hago a quien realmente las merezca. El dolor es temporal, la gloria es eterna. Me habia roto toda la vida, desde que lo conocí, pero en este momento se debe estar dando cuenta de mi fragilidad. Me convirtio en una mujer triste, fria y superficial. Sentí su perfume por última vez (ese que siento que todavia tengo en mis manos, debajo de mi ropa) Tendria que haberle hechado un último vistazo al dormitorio donde hicimos el amor por primera vez. Nunca nada le afectó demasiado, nunca se sobresaltaba, y todo tenía solución. No pienso llamarlo más. Ahora va a entender lo que es el abandono, y aunque no tenga reemplazo, supongo que no va a tardar en aparecer algun idiota que me saque de la cabeza al amor de mi vida, al hombre que voy a desear siempre. Hace mucho que no lo veo, nunca más me llamo asique supongo que la está pasando genial, lo cual no me gusta ni un poco. Y yo acá, estoy horrible. Me abandono justo en el momento donde más lo necesitaba, nunca pude contra mi imaginación, la cual es muy poderosa. El en mis sueños me cuida, me hace el amor con ternura, me acaricia hasta que me duermo. Allí soy hermosa e inteligente, no hay limites ni barreras: todo lo puedo. Ahora que hace mucho que no hablamos, en vez de sentirme triste, me siento libre, veo todo más claro y la vida se me hace más fácil. Ahora entiendo que las trabas me las ponía yo. Me sorprendo queriendo estar bien. Abrirme a nuevas experiencias, entender que amor, sexo, amistad y ternura no son lo mismo y que algunos conceptos se rechazan entre sí. Donde antes había enfermedad, pasión y locura, ahora hay esperanza y paz. Y me veo destrozada sí, profundamente herida, sintiéndome libre pero sabiéndome esclava. Aunque estoy en paz, hay veces que necesito algo de acción. Él me enseño tantas cosas, incluso a mentir como si fuese un arte: me instruyo entusiasta y delicadamente. Casi sin saberlo, era una perfecta mentirosa. Y no me costó serlo, empezar a vivir en un mundo sostenido por nuestras mentiras, de la mano de mi amor obsesivo. Entiendo que ya no ocupa ese lugar que ocupaba antes, pero por lo pronto, me propongo desterrarlo de mi vida. Ahora soy una mujer espontánea y no dudo en decir la verdad si es que mi vida no depende de ello. Mi imagen personal comenzó a cambiar estando con él, la Luna dulce y espontánea moría, me estaba consumiendo (lo sabía y no podía dejar de disfrutarlo) Si no me amaba, yo iba a morirme. Mi relación con mi familia también cambió, se volvió superficial, no sabían si yo estaba triste o contenta, enojada o nerviosa. No sabían nada. Simplemente les decía que tenía mucho sueño, o bastante para estudiar, o simplemente que iba a dormir a lo de mis amigas. Yo: demasiado débil y sensible como para cruzar dos palabras inteligentes sin agresiones. Hoy estoy furiosa, completamente desorbitada, con ganas de odiar a aquellas personas que nunca me valoraron, pero totalmente apegada a mis afectos, necesito de mis amigas, de familia, de amores. Necesito todo eso: a las personas que me recuerdan quién soy. Quiero canalizar, desahogarme más profundamente, hablo de ir al psicólogo, pero cuando tenes quince años y sos caprichosa, si tu mama no hace las cosas por vos, entonces se vuelven imposibles de conseguir, como eso, necesito la autorización de mama, de alguna forma, ella lo pagaría. - Mamá, quiero ir al psicólogo - le dije un día. -Hay Lu dejate de pavadas - me contestó. Ahora entienden? Alguna vez sintieron que no tenían ganas de nada? Ni de levantarse, ni de comer, ni de hablar por teléfono, ni de saludar a la familia, ni de hacer cosas que les den placer. Así me sentía yo, después de una traición. Siempre me pregunto lo mismo, cómo se puede amar y odiar a la vez? Bueno es fácil responder eso, él fue un estafador, y como todo ladrón, primero te vende el mejor hotel. Lo amás. Después llegas a la playa y encontras un estanque con agua mugrienta. Lo odiás. Así era él (lo sigue siendo) Al principio (hablo de muchos meses) hablabamos solo una vez por día, con el tiempo empezamos a necesitarnos (es decir, empecé a necesitarlo) Él era todo aquello que yo necesitaba: comprensión y sustento. Cuando aparecía en la pantalla de la computadora su nombre, mi corazón se distendía, me hacía vibrar. Quizás estaba enamorada del hombre equivocado. Mis relaciones afectivas siempre fueron así: difíciles de concretar (y hasta imposibles) y dotadas de una obsesión incandescente. Una obsesión que me consume, que me mata, que me hiere y que aún así defiendo. Porque llegué a pensar que amor sin sufrimiento no es amor. Y él no me ofrecía ningún tipo de sufrimiento ni riesgo. Hablar con él era una necesidad, porque realmente me hacía muy bien. Siempre me sorprendía con esa mezcla de ternura, dulzura e inteligencia. Era tierno, cariñoso, sabía y quería escucharme. Él siempre fue táctica pura, un estratega de los más astutos, en aquel tiempo, sin embargo, era la única razón por la cual sonreía y por la que despertarme feliz. Aunque por mucho tiempo él no ocupaba el lugar que yo quería en mi vida, fui aprendiendo a acomodarme a sus peticiones, a sus antojos. Me enseño a tomar decisiones importantes, a expresarme, a desarrollar pensamientos lógicos. Yo siempre fuí una presa fácil: necesitaba de afecto y contención. No puedo decir que me gustaba más de él: si su forma de hablar, de escribir o lo misterioso que era. O quizá, la manera en que me trataba, nunca me habían tratado así, con tanto miedo a que me rompiera, con delicadeza, dedicación. Para cada frase mía el tenía una respuesta perfecta, hecha a medida. Y su frase infaltable: "NO TENGAS MIEDO, NO VAS A SUFRIR A MI LADO LU, EL MIEDO TE HACE DUDAR, PERDER OPORTUNIDADES". "NO TE APURES EN BUSCAR UNA RELACIÓN ESTABLE. LAS COSAS SE VAN DANDO A MEDIDA QUE NOSOTROS LO PERMITIMOS Y EN EL MOMENTO QUE TENGAN QUE DARSE. NO BUSQUES, NO FUERCES MOMENTOS NI DECISIONES". "CADA UNO TIENE SUS TIEMPOS, NO TE VOY A APURAR, NO SOS MÁS VIVA POR TENER SEXO". Siempre releía nuestras conversaciones, feliz, con esa sonrisa que nunca me abandonaba. Me estaba incitando de a poco, a que me gustase, a que me excitase, a que pensara en él. Me enamoró. Su habitación: mi calma. - LU, QUERÉS SER MI NOVIA? - me preguntó mientras me abrazaba y me acariciaba. - Sí mi amor - le dije con el poco aliento que me quedaba. Estábamos besándonos con lujuria y de pronto desvistiéndonos lentamente, con una suavidad desconocida para mí. Él tenía manos de seda y sabía como y donde acariciarme, me beso en todo el cuerpo. Me repitió que iba a llegar hasta donde yo quisiera. Yo quería; tenía miedo pero a fin de cuentas, era excitante. A continuación se acostó encima mío y casi sin darnos cuenta, llevados por el calor y la urgencia premeditada, terminamos haciendo el amor. Me dijo que no me iba a doler, porque iba a hacerlo despacito. Le creía, le creía cualquier cosa. Luego nos quedamos acostados, como dos amantes viejos. Estaba yo entre dormida cuando sus manos me despertaron acariciándome todo el cuerpo. Yo descubriendo nuevas sensaciones, olores, placeres, juegos. Que me haya cuidado de esa manera es lo único que le agradezco, no sé como hubiera sido con otra persona. Con él tuve la sensación de estar segura . Inolvidable su panza de juventud cervecera. Las relaciones cambian, intenté acostumbrarme a sus repentinos y constantes cambios de humor. Y terminaba yo creyendo ser la culpable de todo, la pendeja egocéntrica, inmadura, infantil, la trágica. Peleas constantes, una tras otra, celos, agresiones. "LU, POR QUE ME HACÉS ESTOS PLANTEOS?" siempre esa frase...siempre. Nos peleábamos despacito, de a poco, casi sin darnos cuenta. Y yo con ese miedo constante al abandono. Y cada vez comenzó a hacer más frío. No afuera, sino adentro mío. Él siempre fué así, pero yo nunca lo noté, estaba ciega, ciega de amor. Absorbida. Quise escaparme de la realidad creyendo que todo iba a cambiar, mejorar, pero por lo contrario, todo concluyó con un adiós, con enterarme de lo monstruosa que puede llegar a ser una persona, tan oscuro, tan lleno de maldad, de resentimiento, odio y enojo. Nunca tuve prioridad en su vida, mientras que él lo fue todo en la mía. Como novio, como amigo o como ALGO. No me adapté a su filosofía de vida LIGHT, cero obligaciones conmigo, no quería eso para nosotros. Siempre lo tuve arriba, como el religioso tiene a Dios. Pero nunca le interesé lo suficiente. Esto se acabó, ya se había acabado. Quiero describir mis sensaciones y es tan difícil. Una parte de mi, la más caprichosa, pensaba que eso estaba bien, ya que necesitaba más atención para mi vida y el nunca me la pudo dar, pero mi parte más racional sabía que todo era producto del miedo al abandono que siempre tuve, esa persecución conmigo misma. MI PRIMERA DESILUSIÓN AMOROSA. El marco mi vida por siempre. De buena y mala forma. Antes de conocerlo era una mujercita dulce, alegre, con sueños y proyectos. Tiempo después me había convertido en una versión pervertida, alguien que no sabía gratificar a otros, que busca el placer propio, sabiendo que lo merezco. Él, la persona más egoísta y centrada en sí misma que conozco, el cual no para de hacer maldades, busca el punto débil de las personas, y usa sus tácticas con cualquier persona que le resulte una molestia, descalificando y humillándola. ATRACCIÓN SEXUAL INNEGABLE. Sus maldades son tan sutiles que me resulta casi imposible explicarlas, deletrearlas, exponerlas. Es así: indescriptible. Porque si uno lo ve por la calle, no se da cuenta de nada. Un tipo común, a simple vista, un hombre cualquiera. Quizá lo conocen, lo hayan visto y hasta hablado con él. Un ser perverso, un estafador de la mente. EL HOMBRE QUE AMO. Maldito el día en que lo conocí. Se amaba a sí mismo más que a otros, más que a su madre, a mí, más que a nadie. Está convencido de que es el hombre más inteligente y mejor dotado de todos. Pero su inteligencia te consume, te enamora, te pervierte, te desmorona. Me convenció de cualquier cosa, le creí tanto, prometió muchas cosas, cumplió: NINGUNA. Nunca asumió culpas. Si bien quiere alejarse de mí, continuaba hablándome todos los días, persiguiéndome, no dejándome ir. A veces con despecho, otras extrañando y otras porque necesitábamos tocarnos y sentirnos. Hice de todo para volver a acercarme a él, creía que si le agradaba , iba a enamorarse otra vez de mí (en caso de que alguna vez hubiera sentido algo siquiera parecido al amor o la ternura) Me hizo llegar a extremos incalculables e imposibles. Pero si gozaba mi desgracia no lo sé; si me obligaba a jugar un juego macabro, tampoco. Y yo sigo con mi amor atemporal. Por momentos olvido el presente, que es un tipo despreciable y sólo puedo recordar como era, como me trataba, como me quería, mezclo tiempos y no distingo lo que fue y dejó de ser, de lo que nunca será. Aún después de escribir atrocidades acerca de él, puedo llamarlo por teléfono y hablar como si nada, con voz de enamorada y suspiros cariñosos. Es lamentable, por eso me costó tanto despegarme de él, por eso escribo: NO QUIERO OLVIDAR. El tomo la decisión definitiva de dejar de quererme, sentí un dolor tan hondo, tan profundo. Me invadió la desesperanza. Pocas veces tomo conciencia de la irracionalidad de lo que hago, de la impotencia que encarno, de lo patético de mis actitudes y comienzo a pensar: eso me hace odiarlo. Suelo ser así, un día me estoy muriendo y al día siguiente, como logré taparlo hago como si nada hubiera ocurrido, olvidando el asunto por completo. Siempre ahogo mis sensaciones, mis deseos, mis sentimientos, mis miserias y alegrías. Todo lo suprimo. Tantas veces tuve ganas de ser autista, de vivir solo adentro de mi mente, dormir para siempre. Pero no lo soy, por lo contrario, soy hipersensible, con tendencia a angustiarme o a desilusionarme, enfermiza de los celos. En el fondo sé que tengo fortaleza. Mi vida está llena de lazos y rupturas profundas, sostenidas con pasión y vividas con mucho dolor. Soy enfermizantemente débil. Tengo la mala suerte de confundirme y comprometerme demasiado antes de tiempo. Cada día me convenzo más que una dulcísima azucarada venganza no le hace mal a nadie, pero yo no soy así. No lo era mejor dicho, antes de conocerlo. Siempre me dio lo que quiso darme, sabiendo que yo iba a aceptar cualquier limosna que venga del rey que se cree que es, o mejor dicho, que yo le hice creer. Y ahí es cuando desaparece, y lo necesito y no está, y no vuelve. Y cuando desaparezco yo, el me busca. Es un histérico, prepotente, manipulador. Cada día me confirma más, lo monstruo que es. Típico sobrador con su frase: CADA UNO HACE SU VIDA, ¿ENTENDÉS? Me dijo que si me hacía mal verlo, a lo mejor no vernos más era la solución. Y ahí se fue. Prometió no volver a escribirme, ni llamarme, ni nada parecido. Y aún lo sigue haciendo. Nunca entendió nada, ni lo va a entender, verme llorar por su desamor, por su engaño y abandono y decirme: CAMBIÁ LA CARA DALE. Ya no pienso en él como antes, y ver su casa desde el colectivo no tiene efecto en mí. La mayoría de las veces solo paso y le hago fuck you, miro por inercia. Soy una persona que desechó su pasado, que evita tener un presente y prohíbe cualquier futuro. ¿Pensaron que iba a portarse bien? No, ese buitre no iba a dejarme en paz. No iba a hacerlo, no puede, no sabe como se hace. Su naturaleza, su cuerpo, su sangre, toda su hombría grita: SOY UN MAL TIPO. Eso le enseñaron, es lo que sabe hacer, es lo que me gustó de el. Su terquedad. Aunque reconozco estar pareciéndome a él. Imitarlo, compararlo. Él quiere asegurarse de que yo no lo olvidase jamás. A punto de olvidarlo, el gigante vuelve, y me enreda con sus hojas violentas, con sus palabras dolorosas, con sus actitudes hirientes, como la canción de Génesis. Él volvía y era mi droga, otra vez. Otra vez adicta. Todo el amor que le tenía a él, se convirtió en un rifle de rencor comprimido, y yo una guerrillera capaz de cualquier cosa. Sus palabras, sus mentiras eran espinas clavadas en mi cuerpo: las necesitaba allí, si alguien las sacaba, iba a desangrarme. El abandono para mí es una casa vacía, donde me encuentro yo gritando el nombre de la persona que me abandonó, es un eco, que repite una y otra vez ese nombre, sin parar. El reemplazo es aún peor. Es un bosque donde claramente veo que no solo me han dejado, sino que lo hicieron por un propósito o por otra persona. Con la pena y el abandono mordiéndome los tobillos y las muñecas, con el reemplazo tirándome de los pelos, decidí callarme y dejar pensar a mis amigas que todo estaba bien, que no necesitaba de él, que podía superarlo. Al lado de ellas me río a carcajadas. Carcajadas sinceras, en ningún momento fingí alegría. Quizá sea peor, ya que cuanto más alto está mi animo, más dura es la caída hacia el precipicio cuando tomo conciencia de la realidad. Me hubiera gustado que alguien le advirtiese estas cosas: "Tené cuidado con lo que le decis a Luna, por favor, cuidala". Nadie me cuidó, nadie se hizo cargo de mí. Nadie nunca supo cuales eran mis limites. Necesidad de llamarlo, de sentir, de saber si iba a estar conmigo. Urgencia de tocarlo, de saber que no estaba lejos, de revivir encuentros, de sobrevivir la nostalgia. Nada lo toca, nada lo conmueve, es intocable, no había como derretirlo. Ahogar las penas en alcohol y cigarrillos. Noche va, noche viene. No solo había sido abandonada sino que también estaba borracha y perdida, supongo que no hay imagen más patética. En fin, una que otra borrachera amorosa para pasar el tiempo, tiempo sin él. Tiempo de elegir, de cambiar. Alguna que otra vez rozar el paladar con mis uñas. La realidad superó mis planes. Siempre sobreviví por el aire y por él. Me acostumbre a quedarme colgada con la palabra en la boca, no poder enfrentarlo, dejarme pisotear, hacer y deshacer a su antojo. Quería estar con él, donde fuera, como sea. Y mi principal error fue creer que las cosas pueden ser perfectas. Fuertes discusiones, traición, manipulaciones. Sus ganas de siempre querer tener la razón, escapando de los temas que lo incriminaban y tocando esos que lo hacían quedar como una persona inteligente. Su ironía me sulfuraba, me derrocaba el cerebro, me hacía pedazos. Quería deshacerme de los sentimientos negativos, de los celos corruptos que sentía. Pero siempre la melancolía me atacaba y no me dejaba existir. Si vivir era tan trágico, entonces no quería seguir viviendo. Se me ocurrían mil cosas horribles para herirme y ni una para sanarme. Me había tratado con tanto desprecio que no merecía ser llamado persona, siempre alimentó mis ganas de estar viva y a la vez me destrozaba. Sus ojos de traficante estafador, amaba todo de él. Contradicciones, mi vida fue siempre una absurda contradicción. Yo sigo esperando, con esperanzas, que apareciese un signo, una persona, un gesto, un abrazo, una palabra que me salvase de mi muerte inminente. Y la nada misma. Nada. Me estaba matando. Lo admito, tengo miedo de estar loca. No sé bien que me gusta, que cosas me molestan, cuales me dan placer. Me cuesta muchísimo describirme sin estar mintiendo acerca de mi misma, ya que no sé bien quien soy. Cada acción, cada palabra, las tomo como si no tuvieran un contexto, y ese maldito e insoportable sentimiento de sentir que "esta todo bien" o "todo mal". Depresión crónica, desesperación, sentimientos de inutilidad, culpa, rabia, ansiedad, soledad, aburrimiento y vacío. Gestos suicidas, intolerancia a la soledad, abandono, dependencia (el famoso: "sin vos me muero"), manipulación, masoquismo, exigencias. Esto que soy, que no soy, que intento no ser, que no quiero ser. La diferencia abismal entre querer morir y no querer vivir de determinada forma. Nada me hacía feliz, con nada sonreía. Vivía si, pero no sabía por qué. ¿Por que estaba viva? Eso me preguntaba cada noche antes de llorar e irme a dormir. Yo: sola como nunca. Como siempre. En esos momentos, quienes me amaban mutan a enemigos mortales. Cuando hay dolor, los demás dejan de existir, no se piensa en nadie más. Mi decadencia se estaba haciendo notar y no era broma: en cualquier momento desaparecería. Es una razón, una meta, un camino y un fin en mi misma: mis huesos y vos. Ser suya eternamente, cerrar mis ojos para siempre, un día ponerle el fin a todo esto. Nadie iba a salvarme, nadie podía. Los hombres saben como solucionar los problemas de sus parejas (al menos ellos creen que los solucionan) y lo hacen huyendo. Ojalá algún día encuentre a un hombre que no sea cobarde, que se comprometa conmigo y con mi historia. Que no tema a lo que soy, a lo que fui y a lo que pueda llegar a ser. Pero no: todos huyen, porque es más fácil desaparecer que hacerse cargo. Nadie sabe enfrentar el dolor. Siempre quise que me amaras. Una sola palabra hubiese bastado para salvarme. Una sola. Una llamada, un indicio de preocupación, de que te importaba. Pero hiciste oídos sordos, te hiciste a un lado. No me escuchaste, te sentiste presionado y me dejaste. Quiero decirte algo: podrías haberme salvado. Es tan feo tener tanto odio por uno mismo, querer morirte y tener millones de razones por las cuales hacerlo. Y sin embargo, rogar por una sola razón para quedarme. La gente suele ser tan moralista, tan hipócrita. Te tortura, te viola, te deshace adentro. Tus tripas, tu estómago, tu garganta, tu pecho, tu sexo, TU MENTE. La muerte, la soga, las pastillas, el balcón, la bañera, el secador de pelo, el maldito tren, lo que fuera. Mi vida siempre ha sido un largometraje tragicómico. Tan agonizantes eran mis noches, tan llenas de llanto, con la mente tan nublada. Quería gritarle que me estaba muriendo, que me quedaban pocos días de vida, que necesitaba verlo, que quería hacer el amor con él, que quería que me tocara, tocarlo yo por ultima vez. Quiero entender que es estar viva, quiero sentir emociones, quiero sentir. Quiero vivir. SALVAME. No era insensible, era un enorme hijo de puta, no le interesaba nada de mí, nunca le había interesado, había estado engañándome todo este tiempo. Que duro tener que entender que el sostén de mi vida (él) no me quería: no se hizo cargo, no me sostuvo y yo no tuve otra opción que derrumbarme. Ni siquiera respondía a mis llamados de auxilio. Un simple HOLA me hubiera salvado, no hubo holas. Me encontraba auténticamente sola. Y si, les soy sincera: yo ME QUISE IR DE ESTA VIDA DE MIERDA, gracias al dolor y el fracaso. Y reiteradamente decía: siento que quiero morirme, ¿me dan una pastilla de la felicidad? ODIO IRRACIONAL HACIA UNO MISMO, SOLEDAD INTENSA. Tenía que expresar mi odio hacia mí misma. Lo que me ayudaba me destruía. Necesidad de atención, de contención. Se me caían las lágrimas de odio, de pasión desenfrenada, de celos, de impotencia, de no poder creer lo que me estaba pasando. Lo conozco, si las cosas se ponen difíciles desaparece mágicamente para volver cuando pase la tormenta y solía decir: "No lo tomes como abandono o desapego, vas a entender que es lo mejor para ambos". ¿Cómo podía despreciarme alguien a quien le había dedicado por completo mis últimos meses? Alguien al que quise tanto, con él quería tener hijos, él me había hecho vivir, lo era absolutamente todo. De su parte ni siquiera había respeto hacia mi, ni consideración, todo era desinterés y malos tratos. Él siempre decidía como, cuando y donde. También supe que nunca iba a poder resistirse, nunca pudo hacerlo. Necesitaba conquistarlo, envolverlo, enamorarlo...Pero él siempre en otra, CON OTRAS. Exacto, esa puta le hacía el amor al amor de mi vida, destruyendo mi alma y mi salud mental. Sé que no va a ser feliz con nadie porque ni siquiera es feliz consigo mismo. Sobrevivo, sigo viva, paso por alto lo negativo, lo reprimo. Me aíslo, me pierdo. Escribo. Es que a veces los recuerdos surgen tan fuertes, que tengo que calmarme y pensar; darme cuenta; que ya todo pasó. Voy a usar esta tristeza que no me abandona, darle un sentido, un porqué. Llorar, sufrir, amar, odiar. Tan solo eso, BASTA, no me tolero. Chau
No, no estoy llorando, estoy emocionada porque esto está re superado
Te dejo con tu vida, tu gente. Con tus puestas al sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles. Seguro sin seguro te dejo frente al mar descifrándote solo. Sin mi pregunta a ciegas, sin mi respuesta rota. Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas, sin mis inmadureces. Me hizo creer que era mío y le di mi alma entera, me juro amor para siempre y fui tu prisionera, yo ya estoy cansada de sufrir por amor, estoy harta de cobardes que van sembrando el dolor. De dolor también se muere, por amor también se mata. Ese que quería resulto ser un DON FALSO, que juega con la gente y se queda más que ancho. Si me canse de esperar, fue porque el tiempo no curó ni una herida. Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la ''pastilla suicida''. Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele nunca, nunca, nunca se olvida. Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte. Ya entendí, ya esperé que todo cambiara a tiempo. Ya escuché, ya banqué lo que nadie se imagina. Todo está, todo va, más que nada en el camino y ahora estoy en mi lugar, no hay nada que perder, salvo vos. Ya logré que el camino se ajustara. Todo está, todo vuelve, todo más que nada sufre. Siento que no siento nada. Veo la vida que se mueve frente a mis ojos. Oigo ruidos, voces, siento olores. Pero es como si hubiera un muro entre el mundo y yo. Sentirte vacío no es no sentir nada, es sentir eso, sentir el vacío. Sentir ese agujero en el pecho que te absorbe, como una aspiradora, es como una profunda tristeza en un mundo feliz, es frio en un verano ardiente. El vacío es llorar mientras todos ríen. Mi mente se va vaciando, llenando de nada. El vacío es oscuro y frio. El vacío está hecho de todo eso que no sos vos. Es dormir sin soñar. Es vivir sin soñar. Es amar sin sentir. Es soñar sin sentir. Observando una fotografía, que tenía guardada en aquel viejo cajón, donde dormían los recuerdos que viví junto a ti, hasta que lograste romper mi corazón, muere la tarde y cae la noche; y yo sentada esperándote en el mismo balcón, por eso tome la decisión de olvidarte, y te confieso que espero que nunca olvides que yo todavía te quiero aunque no te espero, siéndote sincera me hiciste falta amor. Pero con el tiempo he logrado salir y te quiero decir que ahora me encuentro bien. Pues ya no te necesito, aunque fuiste tú, a quien yo ame infinito. Qué pena que te tuve que olvidar amor. Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y se va a volar, después tú sientes que lo extrañas, y que lo añoras pero ya no esta y ahí notaste que todo no era color de rosa como pensaste cuando tomaste la decisión en dar la vuelta, abandonarme y dejarme sola. Y aunque te amé, lo superé. Solamente recuerda el momento en que nos conocimos, solamente recuerda el primer beso que nos dimos. Cuando te tuve en mis brazos, dándote calor en aquellas noches frías. Lo lamento pero tuve que hacerlo y te olvidé amor. Pues ya no te necesito, aunque fuiste tú a quien yo amé infinito. La verdad, que te deseo lo peor. No puedo aguantar un día más y arreglar la situación. Hoy he decidido arrancarte de mi corazón. Te lo aseguro que ya no voy a volver atrás. Pues sigue tu camino que no te voy a buscar más.
domingo, 8 de agosto de 2010
SIN VOS, TAN VACÍA
Hay vivencias que aunque parezcan insignificantes nos marcan a fuego. Sensaciones que queremos repetir sea como sea, cosas que nadie más que vos puede entender. Lo que nos define como personas es el modo que tenemos de sentir. ¿Podes estar vivo si perdiste tu capacidad de sentir? Dejas de sentir y vas separándote de lo que alguna vez fuiste. Vas dejando de ser vos hasta olvidarte de quien sos. ¿Cómo haces para mirar adelante cuando tu vida quedó atrás? Me duele su amor, su recuerdo, me duele acordarme de su cara, me duele no acordarme, me duele pensar que estará haciendo momento a momento. Ayer éramos un equipo, nos completábamos, sin él estoy vacía. Hoy tengo que arrancármelo de la piel, odiarlo hasta olvidarlo. Antes todo significaba él, ¿Cómo hago para arrancarlo de cada cosa, de cada pensamiento? Tendré que enojarme, enojarme con cada recuerdo, con cada vivencia. Tendré que enojarme con cada cosa que me recuerde a él, enojarme hasta odiarlo, y odiarlo hasta olvidarme de él.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
