martes, 23 de noviembre de 2010
Me despido, discúlpame por tu tiempo.
Debí haber gritado que te quedaras, debí haber hecho tantas cosas que no hice. Si hubiera sido una mejor persona para ti, estarías a mi lado, donde perteneces. Y yo a tu lado, donde pertenezco. Me cuesta respirar cuando te recuerdo, casi todo el tiempo. Me cuesta no llorar cuando veo tus fotos, mañana, tarde y noche. Y estaré aquí sentada si es necesario, todos los días miraré por la ventana, observaré hacia el cielo para pedir por tu regreso. Por que te extraño. No quiero llorar por ti, hace rato te perdí. Y cuando cierro mis ojos, siempre amor estas aquí. Cada lugar que recorro tiene contigo que ver, a cada paso hay testigos de ese amor que se nos fué. No puedo seguir así, ya se que no volverás. Es inútil tu recuerdo, no debo mirar atrás. Pero en los atardeceres apenas la luz se va, imagino que te acercas y todo vuelve a empezar. Dije adiós, fue el final, nada quedo entre los dos. Solo el sol, nuestro sol y el dolor y este adiós. Y te vas y me voy, y nadie dijo perdón. Soy torpe, solitaria y melancólica desde tu partida, debes saberlo. No te culpo, por que nadie nos advirtió lo que el amor causaba cuando llegaba a su fin. Nadie te metió a mi vida, sólo entraste y agradezco muchísimo por ello. Te juro que si jamás te hubiera conocido, no podría contar mis días hasta hoy, por que seguramente habrían terminado tiempo atrás. Olvidé decirte tantas veces que eres mi razón de vivir, evité mil momentos en que pudimos disfrutar de nuestra compañía. No quise dejar que mi estupidez arruinara todo. No quiero dejar atrás esos hermosos días que pasé contigo. Y sólo me queda gritar de agonía. ¡Vuelve, te necesito! Nunca te voy a olvidar mi amor, este es un adiós forzado, fue tu decisión, no fué por falta de amor. Nunca te voy a olvidar, a pesar de lo que diga la gente, lo que vivimos tú y yo fué algo tan maravilloso que solo tú puedes comprender. Nunca te voy a olvidar, simplemente porque no puedo, contigo aprendí tantas cosas acerca del amor, pero nunca aprendí a olvidarte. Has dejado tu huella en mis pensamientos, has quedado tatuado en mi piel, estás en la sangre de mis venas, no puedo no recordarte mi amor. Nunca te voy a olvidar, tenlo por seguro mi amor. Aunque no me conformo con el recuerdo, yo necesito de tus besos, necesito de tus caricias, y necesito más de tu amor. Te he echado de menos más que nunca, siento la gran distancia que nos separa y sin embargo, no puedo hacer nada contra ella. Desear que estés a mi lado es algo imposible. Eso creo, pero aunque lo diga y lo quiera aceptar, tu simple recuerdo me lo impide. No puedo rendirme tan fácilmente si recuerdo tus palabras. No sé por qué, pero te amo más desde que te fuiste. Nunca aprecié lo que tenía, hasta que lo dejé escapar. Es por eso que con éste amor que me embarga, con estos deseos de verte otra vez, te escribo una carta que dudo mucho que te llegue… pero al menos si la escribo podré sentirme mejor. Creo que desahogarme con una hoja de papel será lo mejor por ahora. Sólo por ahora. Tú no sabes cuanto te extraño, me haces daño, los días se hacen meses y los meses se hacen años. Como duele el no tenerte, a ti perderte, y solamente en mis sueños tenerte. No puedo decir que soy feliz… y si tengo que evitar tu nombre para serlo, de verdad no me interesa la felicidad. Soñaba con pasar más de mil noches contigo, tener tu presencia en los momentos en que más apoyo necesite, tenerte para limpiar mis lágrimas y hacer nacer una sonrisa en mi rostro. Me dijeron que los sueños no se hacían realidad, pero tú me dijiste lo contrario, me dijiste que el nuestro era tan grande que nada lo apartaría de nuestras manos, que no importaba lo que dijeran, íbamos a cumplir ese sueño. Ese sueño que creamos un día de nostalgia. (QUÉ DÍA DE MIERDA )
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario