domingo, 10 de octubre de 2010

Domingo

Domingo. ¿Día de reflexión? Ok no sé, pero un par de cosas para decir. Principalmente, me da mucha, pero mucha bronca que la gente entre a mi blog y robe textos, porque no pueden tener un poquito de imaginación ustedes en vez de sacar cosas que pensé yo? No me jode que entren y lean, de hecho, para eso está no? Pero que los saquen para sus blogs o demás paginas sí y mucho. En segundo lugar, como detesto los domingos, me hace sentir que no hago nada productivo por mi vida durante los 6 días restantes, y empiezo a odiar. Sí señores, los domingos odio. Odio la soledad, odio los finales, y los principios, odio las segundas partes, odio los males entendidos, odio en silencio, pero odio. Odio estudiar, odio no hacerlo y estar al horno, odio los problemas, y también las soluciones, odio ilusionarme, odio no hacerlo. Odio ser celosa, odio los celos en sí, odio a la gente celosa, en fin, me odio a mi. Odio los días de mucho sol, y los nublados con aspecto a tristeza. Odio los viernes a las 10 de la noche. Odio las hojas Éxito, odio las lapiceras con mucha tinta, odio la cartuchera llena en marzo, y la odio en agosto casi vacía. Odio los shoppings llenos, pero detesto verlos vacíos. Odio los días después (por ejemplo, el posterior a mi cumpleaños) Odio los lunes y los miércoles. Odio handball, odio mis ataques de furia. Odio estar atada a alguien, odio estar sola, odio la depresión y mis estados patéticos. Odio la soberbia, odio las indirectas. Odio a los patovicas, odio los jugos de sobre, odio los asados familiares, odio llegar a mi casa a las 7 de la mañana recién llegada de bailar y que no me hayan guardado comida. Odio quebrar, odio los baños de mujeres en lugares públicos. Odio no tener una razón para estar deprimida. Odio cantar el feliz cumpleaños, odio los retos. Odio la dependencia. Odio la felicidad en exceso. Odio tener crédito y nadie en quién gastarlo (también odio no tenerlo) Odio que me ignoren, odio que me den la razón si haber discutido antes. Odio las respuestas ilógicas y sin sentido o argumento. Odio el mal humor, odio ser malhumorada. Odio no tener con quién deprimirme cuando todos están felices y yo mal. Odio a los buenos que los toman de boludos. Odio el ego, odio la bipolaridad, odio la gente sin humor, y odio a los que no se toman nada enserio, todo a chiste. Odio ser tan hija de mama y odio ser tan independiente. Odio no tener plata, odio tenerla y no saber en qué gastarla. Odio la gente que ve lo que quiere ver, odio lo artificial, odio navidad. Odio que me apuren. Odio la gente impuntual, la gente estructurada, odio los relojes. Odio no tener tiempo, odio el ocio. Odio matemática y a los profesores de física. Odio la inquietud. Odio estar afónica (lo estoy, y es domingo) Odio las noches de pasión que quedan en la nada misma. Odio que la gente se olvide de mi, odio olvidarme de la gente. Odio la desesperación y el mini ataque al corazón de sentir que perdí algo importante. Odio la gente que se viste mal. Odio llevar tacos a los boliches y terminar sin poder caminar. Odio los estúpidos que joden en los cines. Odio la manada de nenes de menos de 7 años que festejan los cumpleaños en lugares públicos y molestan. Odio crecer. Odio las responsabilidades pero las asumo. Odio los sorbetes. Odio las zapatillas sucias, odio la ropa sucia. Odio que los boliches se llenen, odio no poder respirar de la gente tan agobiante. Odio sentirme excluída de algo, odio la cama sin hacer. Odio amar a alguien que odio. Odio a la gente que se apura, despacio se llega mejor. Odio las viseras. Odio las camisetas de clubes de fútbol. Odio no saber que hacer. Odio odiar.