domingo, 8 de agosto de 2010


Ahora sí: por favor, introduzcan mis dedos en el enchufe y rocíenme cianuro en polvo. Eres tu la droga de mi cuerpo y dejarte ya no puedo. Porque eres de mi sangre una gran necesidad que no puedo calmar, aunque seas prohibida en sociedad. Puedes acabar hasta mi vida inyectandome a escondidas porque no puedo evitarlo que de ti miedo me da cuando te llego amar, una sobredosis me pueda matar. Eres mi droga, eres mi vicio entre mi sombra, tantas cosas me provocas cuando hacemos el amor. Eres peligro, eres un mal, veneno, amante, pasión de fuego que consume mi interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario